Desafíos Edición 2026
La competencia propone resolver desafios que consistirán en problemas reales que requieran de una solución creativa, no estando limitados únicamente al ámbito tecnológico, pudiendo ser de varios sectores de actividades o temas sociales, ambientales, organizacionales, artísticos, logísticos o de otro tipo.
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01 - SEGUNDA VIDA DE LOS MOTORES ELÉCTRICOS DOMÉSTICOS
Los electrodomésticos en desuso (caminadoras, bombas de agua, lavarropas, ventiladores, herramientas) poseen motores eléctricos funcionales metálicos o de materiales durables, que terminan habitualmente como chatarra.
El desafío consiste en seleccionar un actor o sector beneficiario concreto en la región (como pequeños productores hortícolas, talleres comunitarios, centros de rehabilitación o iniciativas de accesibilidad) y presentar una propuesta integral para recuperar y dar un nuevo propósito a estos motores, justificando la elección en función de su viabilidad técnica, impacto social o económico y facilidad de adopción por parte de los usuarios.
02 - SENSORES AL SERVICIO DE LA COMUNIDAD
Millones de celulares en desuso duermen en cajones, aunque siguen funcionando. Cada uno es un pequeño computador con sensores de movimiento y orientación (acelerómetro, giroscopio, magnetómetro), cámara, micrófono, GPS y conectividad, capaces de medir lo que casi nunca se mide por falta de instrumentos accesibles.
El desafío consiste en identificar un problema local o regional donde los sensores de movimiento y orientación de un celular en desuso puedan aportar información útil, y proponer cómo convertir ese dispositivo en una solución real: qué mide, dónde se instala, cómo se alimenta y se comunica, y quién usa la información para decidir.
03 - PROTECCIÓN Y FOMENTO DE POLINIZADORES
La disminución de agentes polinizadores nativos (aves, abejas, algunos mamíferos, etc) pone en riesgo la producción de alimentos y la biodiversidad regional.
El desafío consiste en seleccionar un entorno concreto (agrícola, urbano o periurbano) y una comunidad de usuarios o actores involucrados (productores locales, municipios, escuelas, vecindarios), para desarrollar una propuesta de diseño ecológico o manejo del paisaje que proteja, restaure o incremente las poblaciones de polinizadores nativos, fundamentando su efectividad y sostenibilidad en la reducción de las principales amenazas locales.
04 - MANEJO ECOLÓGICO DE RESIDUOS DE PODA Y BIOMASA VEGETAL URBANA
Grandes volúmenes de biomasa vegetal urbana se tratan como desecho o se queman, desaprovechando su potencial orgánico y ecológico.
El desafío consiste en definir una alternativa de reuso accesible, práctica y económica para un municipio o sector urbano específico que reintegre la biomasa vegetal a los ciclos locales (suelos, biodiversidad, regulación térmica o insumos), fundamentando la propuesta a partir de su viabilidad operativa, el impacto ambiental positivo y la participación de los actores clave de la comunidad.
05 - MONITOREO INTELIGENTE E INFRAESTRUCTURA VERDE EN RESERVORIOS PLUVIALES
Los reservorios pluviales son estructuras o espacios, naturales o artificiales, que almacenan agua de lluvia para regularla, evitar inundaciones y/o reutilizarla. Aquellos en zonas vulnerables sufren anegamientos recurrentes, acumulación de sedimentos y falta de visibilidad o monitoreo en tiempo real para la prevención de inundaciones.
El desafío consiste en identificar una comunidad urbana o periurbana vulnerable expuesta a riesgos hídricos y diseñar una propuesta integral que combine herramientas de monitoreo de agua con intervenciones de infraestructura verde, fundamentando de qué manera la solución optimiza la respuesta de drenaje, mejora la calidad ambiental y se articula con la gestión comunitaria e institucional.
06 - REMOCIÓN Y EXTRACCIÓN DE BARRO EN VIVIENDAS ANEGADAS
Tras un aluvión, desborde de río o torrentera, las viviendas de zonas vulnerables quedan inundadas de lodo denso y pesado que se seca rápidamente (convirtiéndose prácticamente en cemento), cuya remoción manual con palas demanda días de esfuerzo físico extremo por parte de los vecinos y voluntarios.
El desafío consiste en formular una propuesta integral de herramientas, dispositivos mecánicos portátiles o métodos de succión/extracción de lodo de bajo costo y fácil operación manual, justificando su efectividad operativa en espacios reducidos (como interiores de casas), su costo de fabricación local y la estrategia para su rápida movilización comunitaria tras la emergencia.
07 - REUTILIZACIÓN DE ACEITE DOMÉSTICO
Arrojar aceite vegetal de cocina al drenaje puede provocar severos problemas, ya que si se tira a las coladeras puede tapar el drenaje y generar encharcamientos e inundaciones, sobre todo en temporada de lluvias. Así mismo si se mezcla con agua de uso doméstico el aceite la contamina, toda vez que un litro de aceite residual contamina 40 mil litros de agua.
El desafío consiste en proponer una forma económica y accesible de reutilizar el aceite doméstico para generar energías limpias u otros subproductos como por ejemplo el sector transporte.
08 - DESECHOS DE BASURA VERDE
Después de superar su vida útil, las celdas solares que alguna vez se utilizaron para aprovechar la luz solar se convierten en residuos fotovoltaicos peligrosos y esto se está convirtiendo cada vez en un gran problema en los diferentes países de América Latina qué requiere iniciativas de economía circular para enfrentar este reto.
El desafío consiste en proponer un proceso económico para darles una segunda vida útil en aplicaciones de menor exigencia y de beneficio social o un sistema seguro de desarme y recuperación de materiales, justificando su viabilidad logística, el impacto ambiental y la seguridad en el manejo de los componentes.
09 - OPTIMIZACIÓN Y PRIORIZACIÓN DE RECURSOS Y ESFUERZOS EN LA POST-EMERGENCIA
Tras un evento catastrófico (como un terremoto, alud o inundación severa), las comunidades afectadas sufren cortes de comunicación, bloqueo de rutas y una demanda masiva y simultánea de asistencia que desborda por completo la capacidad operativa inicial de los municipios y equipos de rescate. En ese escenario, con recursos limitados e información fragmentada, definir a quién atender primero, dónde concentrar los esfuerzos y qué recursos asignar se convierte en una decisión crítica, que se toma con rapidez, bajo presión y muchas veces con datos incompletos.
El desafío consiste en proponer una forma de ayudar a las autoridades y organismos que coordinan la respuesta ante un desastre a decidir con rapidez, justificando la viabilidad técnica de la propuesta y su utilidad.